¿Cómo puedo mejorar mi empatía?

Daniel Goleman, en su libro Inteligencia Emocional, nos dice que la empatía es uno de los pilares básicos que nos permite ser emocionalmente más inteligentes. El desarrollo de esta habilidad es fundamental para poder vivir en sociedad y aprender a resolver los conflictos de forma pacífica y armónica. Esto podría parecer evidente pero… ¿sabemos realmente qué es la empatía? ¿Y cómo compensar la falta de empatia?

A menudo la gente confunde empatía con simpatía; es cierto que ambos términos pueden estar relacionados pero no debemos entenderlos como sinónimos.

La simpatía permite que reconozcamos las dificultades que alguien atraviesa, nos ayuda a potenciar el afecto que sentimos por esa persona, o hacia su actitud o comportamiento. Además facilita que los demás sientan atracción o afinidad por nosotros.

La empatía es la habilidad que nos permite comprender de una forma profunda los sentimientos de esa misma persona cuando atraviesa esa situación difícil. Se da cuando podemos participar de forma afectiva en la interpretación de la realidad de otra persona.

De este modo, yo sería simpático si comprendo los problemas que tiene Javier en su trabajo, e incluso si me tomo la libertad de animarle o darle algún consejo bienintencionado. Pero estaría mostrando ser empático si comprendo que, en esa misma situación, seguramente a Javier no le permite conciliar el sueño la incertidumbre, el miedo y la ansiedad lo confunden y no le dejan pensar con claridad, y es posible que la tristeza le absorba toda su energía.

Goleman, en su libro nos habla de un estudio relacionado con la empatía, llevado a cabo en los institutos. En éste se entrevistaba a aquellos alumnos que se mostraban más conflictivos desde el punto de vista de los profesores, y tenían comportamientos más agresivos con sus compañeros de clase. Lo revelador fue que estos chicos cuando daban su versión de los hechos siempre se veían a sí mismos como “defendiéndose” de las “agresiones” de los demás. Ellos percibían miradas, palabras o expresiones faciales totalmente neutras como hostiles y amenazadoras; motivo por el cual no se veían a sí mismos como molestando al resto o buscando pelea, sino como víctimas que tratan de defenderse. Esto era un claro síntoma de una gran falta de empatía.

Por regla general, la mayoría de las personas tendemos a pensar que somos empáticos. Al menos lo que parece una realidad es que nos gustaría serlo. Por este motivo os mostramos a continuación diez rasgos que suelen mostrar las personas empáticas, extraídos de la página Psicología y Mente. ¿Te identificas con ellos?

  1. Presentan una mayor sensibilidad que la mayoría.
  2. Se contagian de las emociones de los demás con facilidad.
  3. Suelen mostrarse introvertidos.
  4. Son más intuitivos que la media.
  5. Les gusta pasar tiempo en soledad.
  6. Tienden a sobreprotegerse en las relaciones sentimentales.
  7. Son presas fáciles de aquellos que vuelcan su negatividad en los demás.
  8. Les gusta el contacto con la naturaleza.
  9. Pueden sentirse incómodos en entornos tensos o ruidosos.
  10. Tratan de ser buenas personas, incluso cuando esto afecta a su propio bienestar.

La filósofa, escritora y divulgadora española Elsa Punset nos explica que una de las habilidades que debemos aprender a desarrollar para ser más empáticos es la escucha activa. Esto se debe a que muchas veces escuchamos las palabras de las conversaciones que mantenemos con los demás, pero el “mensaje emocional” nos pasa totalmente desapercibido. Otras veces estamos físicamente delante de la persona que nos habla, pero nuestra mente está viajando al presente o al futuro, anclada a preocupaciones que nada tienen que ver con nuestro interlocutor.

Por todos estos motivos debemos prestar atención de forma consciente y deliberada a la persona que nos habla. Además tenemos que tratar de comprender sus inquietudes, miedos, entusiasmo,… en definitiva sus sentimientos. Esto pude parecer fácil pero no lo es, ya que solemos tener cierta tendencia a interrumpir, juzgar o dar nuestra opinión, porque pensamos que las conversaciones se llevan a cabo en un plano exclusivamente intelectual y obviamos el plano emocional.

Esta autora nos proporciona las siguientes recomendaciones para que practiquemos la escucha atenta:

– No interrumpir.

– No emitir juicios.

– Escuchar con atención y respeto.

– Vigilar nuestro lenguaje no verbal, que sea neutro y relajado.

– Dedicar un tiempo a la escucha activa, al menos una vez a la semana para empezar.

Desde Nueces y Neuronas os recomendamos invertir un tiempo en desarrollar vuestra empatía, ya que lo consideramos una habilidad fundamental a la hora de establecer relaciones interpersonales de forma saludable. Para ello os recomendamos que cuando tengáis algún conflicto no tratéis de resolverlo en el momento ―si es posible― si os sentís muy alterados. Dejad que pase un tiempo para volver a vuestro estado de calma, y cuando podáis pensar con claridad, tratad de ver las cosas como la otra persona. ¿Cómo debe sentirse esa persona? ¿Qué motivos creo que puede tener para actuar así? ¿Está enfadada? ¿Tiene miedo? ¿…? ¿Qué podría hacer yo para resolver el conflicto de la mejor manera posible, evitando mi sufrimiento y el de la otra persona?

Además también podrías tratar de decirte las cosas a ti mismo de otra forma para poder entender mejor a los demás. Piensa que no es lo mismo decirte «mi jefe es un tirano y me odia», que decirte «mi jefe últimamente recibe mucha presión y está muy estresado; además por algún motivo que desconozco piensa que no rindo suficiente y que podría hacer las cosas mejor». Así propiciaremos el ponernos en el lugar del otro para tratar de entenderle.

A continuación os dejamos un vídeo de Elsa Punset en el que nos da algunos consejos para mejorar nuestra escucha. ¡Esperamos que os resulte útil!

8 responses on "¿Cómo puedo mejorar mi empatía?"

  1. TODO LO QUE PUEDA AYUDARNOS A ENTENDERNOS Y ENTENDER AL OTRO MEJOR,CREO,QUE ES ALGO MARAVILLOSO, NO HAY NADA MAS RECONFORTANTE QUE SER CAPAZ DE ENTENDER AL OTRO EN SU INTEGRIDAD

  2. BUENO PERO no estoy de acuerdo con la escucha activa,si se me da bien escuchar,pero mi concentracion es baja. o sea si atiendo a la persona sera xq lo intento pero no porque tenga facilidad para atender, de hecho mucha gente que conozco con empatia baja son muy atentas,muy pacientes y con alto nivel de concentracion. ademas yo tengo inteligencia suficiente para pensar en otras cosas sin desatender a la persona,o no prestar la suficiente atencion y saber de ella,porque ademas la empatia tiene que ver con la memoria a largo plazo,por lo tanto si no se sufre de emnesia anterograda(incapacidad para recordar nuevos acontecimientos) no se vera afectada, sin embargo si sufres retrograda no le afecta si tu nivel es alto o incluso la favorece puesto que se pierden los prejuicios

  3. precisamente si es muy alta la mente se cargaria de informacion al hablar con la persona,lo que haria perder la concentracion o la atencion

  4. desde luego a mi no me pasa eso,me distraigo porque obviamente en ese momento no me caba todo en la cabeza,xq soy de detalles,pero en ningun momento emito juicios,contra ti no,simploemente no estoy de acuerdo,puede funcionar en muchos casos pero no en todos. porqeu el prblema de la personalidad es que no es plana y sufre variaciones y cada mente es diferente. y si atender a la otra persona fomenta la empatia:pero esta hace desatender,desatender provoca su perdida y a la vez su perdida provoca la concentracion que favorece esta,se repite ciclicamente asi somos. y siempre tiende a volver donde es el caracter de uno,en mi caso,distraida,atenta empatica,tiende a volver ahi siempre

  5. Si… La escucha activa es solo una de las cosas que intervienen en una relación empática. Escuchar con atención es un rasgo con el que mostramos nuestro interés, y gracias al cual podemos comprender y saber cómo se siente nuestro interlocutor, pero tenemos que tener en cuenta que solo es uno de los rasgos, y de que estamos hablando de generalidades…

    Gracias por tu comentario. Un saludo!!

  6. a mi es que con el rollo del autismo me ha bajado mucho la autoestima,y no puedo oir la palabra empatia sin sentir gran envidia,injusticia y decepcion.

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